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11 de diciembre de 2013

Lo más bonito de mi vida.


Hoy quiero dedicarle esta entrada a él.
A ese niño al que comencé a querer antes de que naciera. A ese niño que meses antes de que viniera al mundo ya me preguntaba como sería jugar con él, verle sonreír o escuchar como me llama.
Hoy en día tiene 2 añitos, aún es muy pequeño, pero ya se ha llevado todo mi corazón. Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que le vi la carita cuando salió con su mamá y se dejo ver por primera vez. Recuerdo cuando le tuve en mis brazos por primera vez siendo tan pequeñito, y la cara de tonta que se me ponía cuando le sujetaba, tan pequeñito, tan indefenso y a la vez tan protegido por mi desde el mismo día en que le vi.

Recuerdo también coger su manita, y que apriete mi dedo con su manita. Sus lloros a las tantas de la mañana reclamando un biberón, la primera vez que le vi al llegar del hospital en su casa en el sofá dormidito tan chiquitin. Como no olvidar cuando le ayudaba a caminar, y aun tropezaba, cuando le salieron sus dos dientecitos y no hacía más que sonreírnos a todos enseñándolos. Levantarme a las 4 de la tarde o las 5 a prepararle un biberón y dárselo mientras todos duermen y ver su carita medio dormido y con lágrimas en los ojos.

Y la primera vez que me llamo tata, luego teta y así se ha quedado. Escuchar a mi sobrino llamarme cuando se despierta, cuando quiere jugar o cuando quiere contarme algo y no encuentra las palabras por que no da una todavía me hace morir de amor.

Momentos como esos que aunque hayan pasado en dos años para mi son muchos todavía, tener la oportunidad de verle crecer y poder hacerlo a su lado, de ver como se equivoca y sigue adelante fuerte como su padre y como su madre. Creo que no podrían haberle tocado padres mejores, su padre es todo fuerza, el siempre ha sido fuerte, ha afrontado todos los obstáculos que se le han puesto por delante y ha salido con una sonrisa, su padre es el que me ha dicho siempre que no pasaba nada y me ha ayudado a levantarme y superar los golpes de la vida. Su padre es mi hermano, pero también es mi segundo padre, aunque ya os he hablado de el. En cambio su madre es calma, su madre es dulzura, como un soplo de aire en mitad del desierto, siempre tiene unas palabras de animo para ti, desde el primer momento se hizo más que una cuñada, una confidente a la que contarle quien es el chico que me gusta o cotillear ambas de algún tema sin importancia. Ella también es fuerte, y ha apoyado siempre a mi hermano con sus ideas, eso dice mucho de una persona, por eso ella tampoco es una simple cuñada, ella es como la hermana que nunca tuve. Y me alegro de que ellos dos sean los padres de ese renacuajo al que adoro por encima de cualquier cosa.

Y sé que aun eres pequeño para entender todo esto Yeray pero quiero que sepas algo, la vida te va a poner retos, obstáculos, problemas y miles de buenos y malos momentos, vas a caerte 10 veces, pero 100 te vas a levantar, vas a aprender que sin amor todos los besos son el mismo, vas a escuchar problemas, historias y cuentos que te harán ver la vida de la manera que quieras, también sentirás emociones, dolor, alegría y miedo en algún momento de tu vida. Cuando estés sorprendido, triste, eufórico o aterrorizado tu tía estará ahí para darte su mano y seguir caminando contigo. Cuando tengas un problema yo te ayudaré a buscar soluciones para arreglarlo, cuando te hagas preguntas buscaremos la respuesta a ellas, cuando sientas curiosidad iremos a explorar nuevos mundos llenos de magia y cuando te hagas mayor, y pienses en chicas, en discotecas y dejes de estudiar será tu tía la que te pegue un capón y te enseñe las consecuencias de lo que quieres hacer.

Te contaré cuentos cuando no puedas dormir, curaré tus dolores de tripa con sana sanita, curare tus rodillas peladas de jugar en la calle y te ayudaré con tus deberes cuando creas que algo es imposible y no puedas más. Te enseñaré a ser tolerante, amigo de tus amigos y educado con las personas mayores, que los cuentos de hadas y de disney no pasarán en la vida real y que si quieres ser alguien tienes que trabajar duro como tus padres han hecho hasta ahora.

Y dicho esto, intentaré que siempre mantengas una sonrisa en la cara, que las lagrimas no corran por tus mejillas y que consigas todos tus sueños pequeño mio.
A cambio yo, no te pediré nada, solo que me des tiempo, paciencia y un poquito de amor.

Te quiero Yeray, te quise desde el primer momento en que supe que vendrías y te querré hasta el último día que pase junto a ti.

Tu tía, que te quiere más que a nada en este mundo.








30 de noviembre de 2013

Hielo y fuego.


"Amanece tan pronto y yo estoy tan solo 
y no me arrepiento de lo de ayer."

Ella era la típica chica del montón, ella era tímida, callada, silenciosa, pero en su cabeza siempre había un pequeño desorden, siempre le habían sobrado los pájaros en la cabeza. Vivía feliz escuchando hip hop y alternándolo con música lenta en los caminos largos. Odiaba el alcohol, los borrachos, la cerveza, y el café. Había tenido sus épocas más.. "rockeras", pero ya era agua pasada. 


Mentía y manipulaba a los hombres para conseguir lo que quería, y no le importaba nada los sentimientos de los demás. Ellos habían jugado con ella, pero ella aún estaba vengándose a costa de los demás. 19 años, pelirroja, y de piel pálida, casi una diosa, una diosa con un toque de maldad, como Inanna.  Quizás fue él quien le hizo sacar la maldad que llevaba dentro.


Todo empezó cuando ella hablaba con él a escondidas, riendo a través de una pantalla con sus comentarios, pensando en que le gustaría conocer a la persona que se ocultaba al otro lado de la pantalla, y analizando cualquier detalle en el que se pudiera fijar, leyendo una y otra vez su descripcion hasta casi poder recitarla de memoria.


Es curioso, pero cuanto más difícil nos ponen las cosas, más nos gusta, más nos llama la atención y más intentamos que sea nuestro. Nos empeñamos por querer que alguien sea nuestro, que nos pertenezca, que sea en exclusiva para nosotros, sin pararnos a pensar en que hablamos de personas, como tú y como yo. No podemos retener a nadie por la fuerza, así que por mucho que alguien acepte ser nuestro, siempre será solo por un determinado tiempo, que es el que la otra persona quiera sentirse "de la propiedad" del otro.


Como os iba contando, ella era una chica más, acostumbrada a pasar desapercibida entre los hombres, pero a los que ella cautivaba con sus palabras, siempre tenía un motivo para deshacerse de ellos, siempre pedía demasiado en un chico, altura, edad, mínimo de cultura general, físico, etc...

Pero ninguno era como ella quería, toda la vida buscando a un chico perfecto para dejar de manipular a los demás pero siempre acaba ella siendo la herida y la que volvía a arder en deseos de vengarse.

Hasta que pasado un tiempo volvió a hablar con él, con ese chico al que no quería hacer daño por que simplemente lo veía como un amigo más, y al que apreciaba. Quizás fue ese aprecio singular lo que le hizo querer verle, quizás fue su manera de sonreír, o de morderse el labio inferior. Había algo en él, que le ponía los pelos de punta, no era amor, ni mucho menos, quizás atracción física, o simplemente que el fuera tan diferente y que ella, no pudiera manipularle por que todos esos viejos trucos, él se los sabía de sobra.


Y así pasaron las horas, hablando de tonterías, preguntándole por su vida sin obtener respuesta, riendo por cualquier chorrada y sonriendo al verle sonreír, lo cierto, es que ella sabía que no habría nunca ninguna relación amorosa, y le gustaba saberlo, por que sabía que si había algo entre ellos, él ya no sería el mismo al que conoció. 


Sabía que si él, ese chico extraño con secretos, que no decía lo que pensaba, y que parecía tan complejo de entender, acababa sintiendo algo desaparecería de su vida. Y lo cierto es que se planteó varias veces intentar cambiarle de opinión, pero aceptó que si le quería seguir viendo morder su labio, tendría que aceptar las condiciones del juego que él había impuesto.


Digamos, que poco a poco percibió que comenzaba a sentirse diferente, como si hubiera madurado de repente, como si hubiera salido del huevo, que tendría que sacarse las castañas del fuego ella misma. Sentía como si hubiera ganado dos años de repente. Se sentía tan bien en el bar con una de esas "odiosas" cervezas en mano, con el calor que el recinto proporcionaba y con esa música de fondo que no conocía de nada



Dicen que todos tenemos un pequeño demonio dentro, que salga o no ya depende de la gente con la que nos juntemos o de con qué nos criemos, ella le dejo salir, incluso teniendo en cuenta todo lo que ello requería y los peligros que debería tener en cuenta. 

El sexo con él era liberador, era la mezcla de dos almas perdidas, una de ellas bien fingida bajo el cuerpo de una chica invisible para el resto. Ella era tan fría y el tan caliente que equilibraban la balanza perfectamente. El la hacia sentir viva, le hacia sentir bien, feliz y con ganas de comerse el mundo. En ese momento ella no se parecía a Inanna, ella, era Inanna. 

Besos apasionados en cualquier rincón, en cualquier callejón, incluso en mitad de un bar, o besos cómplices y robados de repente. Caricias de fuego sobre la mejilla de ella, y arañazos de gata en la espalda de él. Dos cuerpos unidos que se sentían tan bien que era imposible pararlos.


Quizás por mucho que él le advirtió de que se alejara y por más que le insinuó que acabaría haciéndole daño inocentemente, no sirvió de nada, por que ella no le escuchó y siguió avanzando casillas en ese juego donde se había involucrado. 


"I know you told me I should stay away 
I know you said he's just a dog astray-ay 
He is a rebel with a tained heart 
And even I know this ain't smart 

[...]And this type of love isn't rational, it's physical 
[...]All reason aside, I just can't deny 
I love that guy"

4 de noviembre de 2013

How much it hurts.


Queridos lectores, hoy he ido al médico, creo que se la causa por la cual no escribo y me encuentro tan mal.
La médica dice que tengo ansiedad, me ha recetado un relajante muscular, y mi pregunta es:
¿esta esta ansiedad acabando con mi inspiración? No quiero dejar de escribir, ni quiero seguir encontrándome así, pero¿ Cómo voy a relajarme si estoy estudiando un bachiller y cada vez el gobierno nos lo hace más difícil?. No quiero hablar de política, no quiero hablar de nada, quiero entrar dentro de mi mundo y permanecer ahí sola un tiempo, para no hacer daño a nadie. Estoy cansada de esto, y sé que siempre digo que hay que luchar, pero ahora mismo luchar es lo que menos puedo. El dolor que corre por mis venas puede mil veces a las ganas que tengo de luchar.

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Siento tener esto tan abandonado, simplemente, no tengo ganas de nada, estoy agobiada, este no es mi año, lo aseguro. De echo creo que estaría mejor bajo tierra.


22 de julio de 2013

Mis pilares de la tierra.

Hace tiempo que quería volver a escribir algo, algo para desahogarme, algo de esto que hago yo en los que espero que gente como yo se sienta identificada. ¿Sabéis? a veces me gusta pensar que hay alguien al otro lado de las pantallas que me lee y piensa en quien soy, si lo que cuento es verdad o no sé un "fan" de esos que tienen los modernos. Quiero hablaros de ellas dos, a las dos personas o las dos mujeres a las que no voy a olvidar nunca por muy lejos que estén y aunque ya no las pueda ver.

Una es mi abuela, esa señora mayor que se marcho cuando aun era joven, una adolescente fácilmente manipulada por cualquiera que no supo aceptar la perdida de su segunda madre. Cuando ella se fue todo se volvió negro, supongo que no estaba preparada, ella era mi abuela materna y su marido/mi abuelo murió antes de que yo naciera, por lo tanto podría decirse que no lo llegué a conocer. Mis abuelos paternos y yo no nos hablamos, aunque ellos no es de los que quiero hablar. Muchas veces miro la foto de mi abuela la cual tengo en una foto con sus plantas en el escritorio delante de mi y llorando le pregunto: "¿Qué hago ahora abu?, he tocado fondo, otra vez más." Pero ella me da las fuerzas que necesito para seguir adelante y arrasar con todo. Aunque mi abu marchara hace ya unos años para mi sigue aquí a mi lado, cuidando y protegiéndome. Me gustaría que estuviera aquí para ver a mi sobrino Yeray, que de ese bichejo también quiero hablar, me encantaría que soplara conmigo las velas de mi dieciocho cumpleaños y que me abrace. Quiero contarle mis movidas y escuchar ese consejo de abuela, o sentir uno de esos abrazos cálidos de los que los nietos hablan. Es una pena pero muchos nietos no se dan cuenta de lo que realmente vale una abuela y de lo que nos aman, solo los que no tenemos o los que no podemos disfrutar de ellos somos los que lo entendemos, y me parece penoso, la verdad. Pero estés donde estés abu, quiero que sepas que yo siempre te querré y que no te voy a olvidar nunca.


Luego está la otra mujer de mi vida, mi mejor amiga, mi pequeña Christina.
Mi mejor amiga, de ella también os he hablado mucho, de como se alejo de mi vida para irse a vivir a Dinamarca hace ya un año, ha pasado su segundo cumpleaños lejos de mi y eso me ha matado por dentro.
Necesito sus consejos sobre el amor, sobre la vida, sobre todo, porque ella era mi cura, con ella me confesaba, aunque no hacia falta porque solo verme los ojos sabía lo que pensaba y eso no lo he conseguido con nadie más, nunca. Joder, como la necesito. Mi pequeña no llora nunca, ya tiene que pasarle algo gordo para que llore. Recuerdo sus dolores de cabeza, sus ojos verdes llorosos por el dolor y su cara de pena cuando quería la mitad de mi bocadillo de fuet y me tocaba repartir mi almuerzo con ella, recuerdo ir camino a clase con un casco cada una cantando a las 8 de la mañana. Supongo que algún día volaré a Dinamarca para volver a abrazarla, porque tenemos una promesa de mirar a la luna todas las noches y sonreír al pensar que estamos viendo la misma y no estamos tan lejos. Aunque me duela recordar los últimos abrazos y besos que nos dimos en su patio la noche antes de irse.
Rubia para ti también tengo un mensaje: Te quiero mejor amiga, gracias por 16 años aguantándome y por estar al pie del cañón, no me olvides nunca por favor que yo no lo haré.





A esas dos mujeres, a mis pilares de la tierra, os quiero y no os olvido.




"Hace tiempo que quería volver a escribir algo, algo para desahogarme"  Sí, algo como esto.

28 de mayo de 2013

Amor y otras drogas.


 Lo que ana ve - revolver
Inmersa en la oscuridad de mi mente, atrapada entre los más oscuros recuerdos, palidezco de nuevo al recordar cada golpe, cada caída y cada gota de sangre que caía de mi piel. Ahora él se había convertido en una pesadilla, dejó de ser la persona que me amaba y protegía para ser la que me odiaba y me hería, la que me utilizaba para su único placer y a la que trataba como a un objeto a su disposición las 24h del día. Sudor frío recorre mi tez, palidezco a cada ruido que puedo percibir, tiemblo y juro y prejuro que no volverá a golpearme a su merced, que no volverá a poner sus sucias manos en mi. Pero me tiemblan los dientes, el pulso, siento que mi corazón ha perdido los frenos y solo le digo: "Frena un poco corazón".

Escucho otro ruido, ahora sé que está más cerca que antes, y por la forma de chocar con las cosas presiento que esta enfadado y borracho; otra vez. Ahora mismo me duelen hasta los huesos más inhóspitos, recuerdo por el dolor cada parte de mi cuerpo deshidratado y desnutrido en el que él me golpeo para que yo abriera las piernas.

No sé los días que llevo encerrada en este oscuro sótano, sin ver la luz del sol o el reflejo de la luna. Ni el tiempo que hace que no como algo que no sea un trozo de pan y un simple vaso de agua al día. No tengo fuerzas para continuar, ni para enfrentarme a esa bestia y conseguir al menos escapar. He meditado durante todas las horas que llevo aquí algún plan para escapar pero mis manos están atadas a unos grilletes y por mucho que grite es inútil, maldigo a ese infeliz y a mi pobre corazón por enamorarme de él.

Sin embargo; hay esperanza para mí, aprovechare su estado de embriaguez y haré lo que me pida para que me suelte, cuando lo haga lo ahorcaré con mis propias cadenas y huiré, lo más lejos posible, lejos de todo esto.

Se está acercando, ya está aquí, vamos allá.

Entonces, despierto de ese profundo sueño, abro los ojos y él está a mi lado, recuerdo que estoy enferma, agonizando en una cama, mi fiebre aumenta por momentos hasta alcanzar los 40º y el bebé que llevo dentro de mi se revuelve también deseando que termine toda esta locura. Él seca mi sudor con rapidez y me habla de esas lágrimas que he derramado mientras dormía, de la cara de dolor que podía ver y mientras tanto, había preparado una bolsa con lo primordial, me llevaba en volandas hacia el coche y de ahí corríamos a emergencias, solo espero que mi embarazo vaya bien.

A veces, la vida se torna complicada, pero solo tenemos que buscar la manera de solucionarlo. Hace unos días leí que si realmente algo te importa vas a encontrar la solución, si no, la excusa.
Aprovechad cualquier oportunidad para luchar, luchar por vuestros sueños, vuestros deberes, vuestra libertad y amad, pero ante todo, fijaos bien en quien es la persona a la que elegís para pasar el resto de vuestros días, que el amor no tiene edad, pero como todo, hay que saber utilizarlo.



29 de abril de 2013

LoveHate

Large

Recuerdo como el humo denso de aquellos cigarrillos me hacían dejar de pensar en si quizás había hecho  bien o no alejándome de él.Recuerdo también las voces de aquellos hombres, mirándome con ojos deseosos, mirando a la única mujer que estaba allí sola, el resto de señoritas estaban bien acompañadas, o quizás no, voces ronzas, tos seca, señores que no les quedaba mucho tiempo en sus manos, mujeres con menos ropa de la que deberían, y yo como no, en la barra, con otros hombres casi tan ebrios como yo. Alcohol que viene y va, la música que suena dejando esa dulce melodía convertida en la música que envuelve un lupanar cualquiera.

Sabía que ahí él no me encontraría, no se le ocurriría ir a buscarme a un triste burdel, pero ahora ya era tarde; tarde para volver a casa, tarde para vivir otro día más como si nada hubiera pasado, tarde incluso para amar y perdonar.

Cuando volvía a cerrar los ojos más de diez segundos aparecía en mi cabeza la última imagen suya que tuve antes de marchar.
Él, la persona por la que había dejado todo, a la que me había entregador en cuerpo y alma, con otra mujer.

Recuerdo el brillo de su pelo y el temor en sus ojos, mirándome, no tendría más de 17 años, por eso me negué a hacer nada, cojí como pude algo de comer y de vestir y me marché con lágrimas cubriendo y emborronando mis ojos.

Quizás la culpa fue mía por no tener todo el tiempo que él necesitaba para darle. Quizás debía haber sido solo la simple ama de casa para darle todo lo que deseara. Pero era demasiado tarde, recuerdo  cuando prometimos que solo nos amaríamos a nosotros, que no existiría nadie mejor que el otro, pero el tiempo pasa factura, aparecen las arrugas y no tienes la misma energía que cuando eres joven, lo teníamos todo y eso nos cansó.

¿Y si fue un error? Él realmente me ama, pero no sabría si sería capaz de olvidar lo que había visto. Cada beso, cada caricia, cada cena, cada noche... Meditaba metida en el coche, helada, la lluvia caía sobre la luna del coche, pensaba en que sería de mi ahora, y creo sinceramente que de todos mis pensamientos predominaba el odio, no merece la pena poner remedio a nada. Pensé en presentarme allí y pedirle explicaciones, pero era demasiado tonta y vulnerable, le perdonaría y volvería a jugármela.

Me ahogué en un vaso de agua, me sentí débil , quería acurrucarme y llorar, pero había pasado demasiados años acurrucándome en su pecho y ahora me sentía sola sin él. Pensé en el suicidio, lo juro, pero me pudo el dolor, entré de nuevo al triste club de señoritas, pedí una habitación y subí con el primer que posó sus ojos en mi cual desafortunada meretriz. Lloré, lloré mientras estaba siendo poseída por aquel borracho, terminé de encamarme, me fui y aparecí allí, él estaba en el sofá llorando, me oculté para verle y me dediqué a mirarle en la sombra. Pasaba sus manos nerviosas por la cabeza angustiado y sujetaba una foto nuestra de hace años atrás, solo escuché como decía entre llantos los cuales terminaban mojando la foto con lagrimas, que volviera, que sin mí todo era oscuridad, dí un paso hacia adelante, le miré, me miró y nos quedamos inmóviles uno frente al otro, nos abrazamos y lloramos. Supongo que ambos erramos, pero a día de hoy todo ha cambiado, no somos los mismos, no somos los de siempre, se nos rompió el amor de tanto usarlo.





14 de marzo de 2013

Music is in my soul.



Es gracioso, como en cuestión de segundos puede cambiarte todo, como por ejemplo, una pareja se destroza en 2 minutos porque uno de los dos ha decidido no seguir adelante y abandonar el barco. Como un, ya no quiero seguir intentándolo puede jodernos por completo, o un simple: te he sido infiel, lo siento. Puede atravesarnos el pecho como una espada de guerra. Dicen y me doy cuenta, que nada es para siempre. Y a veces, cerramos los ojos para no ver lo evidente, simplemente vemos lo que queremos ver. Es duro, confiar, durante años en una persona y descubrir todas las mentiras bajo las que se ha ocultado y lo que ha ido dañando eso a la amistad. Pero no hablo solo de amistad, que es el peor de los casos, porque un novio al fin y al cabo encuentras con facilidad, pero un buen amigo, que esta en momentos duros y en los mejores, al que le cuentas tus secretos y alegrías el primero en el que confías, ese no debería dañarte nunca, ni tan siquiera durar lo suficiente para llegar a doler. Quizás si todas esas personas que decidieron abandonar el barco alguna vez en mi vida y que hoy por hoy no están conmigo se hubieran quedado, no sé que hubiera sido de mi. Pero hoy en día soy feliz con lo poco que tengo, quizás no tengo un romance de película, ni una amiga que es como una hermana a mi lado, pero con todos los palos he aprendido a ser mas fuerte y a confiar menos. Ahora no intentes herirme, no intentes hacerme creer en mariposas y un mundo de color porque mi mundo es negro y mis rosas negras. Me escondo bajo los auriculares y viajo de un lado para otro escuchando Dubstep, Hip-Hop y algo de Rock, me encantaría tener una gorra plana y estudiar letras, pero cada día que me levanto pienso que puedo conseguir lo que me proponga, porque quizás yo no elegí vivir esta vida, pero mi madre si lo hizo por mi, y haré que se sienta orgullosa de mi cumpliendo y superando todas y cada una de las metas que me proponga. Nadie me hará sentir mal, ni se reirán de mi, porque de todas esas personas he aprendido a separarme, y sí, estoy sola, pero cumplo mis propósitos. Quizás una vida sin amigos no esta realmente completa, pero ahora es tiempo de prosperar, y cuando ya haya conseguido lo que quiero, entonces será el momento de forjar una buena amistad con alguien o quien sabe, buscar a ese príncipe azul del que hablan las películas de Disney.

"A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad. 

 - Antonio Porchia"

5 de marzo de 2013

Mi primera palabra.


Mi primera palabra - Rayden, Sharif, Swan

Creo que se lo merece más que nadie, porque ella ha decidido traerme a la vida, porque ella se ha desvivido por criarme, por cuidarme, por quererme y respetarme, protegerme del resto, y por no dejarme nunca de lado cuando algo no ha ido bien. Muchas veces no me doy cuenta del tesoro que tengo con ella, pero cuando pienso en que algún día ha de marcharse y dejarme en este mundo de locos sola tengo miedo, no quiero que se vaya nunca, es como que no sabre seguir adelante si ella no esta, porque ella me entiende, porque sabe cuando tiene que hablar y que decir exactamente, ella está siempre ahí, sin pedir nada a cambio, me enseñó a respetar, a compartir y a no odiar, sé que llevo su sangre, me enseñó a caminar y a sonreír, me dijo que fuera valiente pero no me enseñó a aprender a vivir sin ella, no sabré alejarme de ella, la necesito demasiado, que me despierte por las mañanas y que sea lo primero que vea al abrir los ojos es el mejor regalo que puede darme la vida. Me ha enseñado lo que sabe, me ha enseñado cosas fundamentales, me ha enseñado a valorar lo que tengo y no sé, no tengo palabras para hablar de ella, sé que debería demostrarle todo lo que la quiero, pero soy vergonzosa, supongo que ese es el gran error, no demostrarle cuanto la quiero y lo que me duele verla llorar, nadie debería ver a una madre llorar, pero mi madre, es tan fuerte y ha salido siempre adelante que cuando llora la veo tan frágil que siento como si ardiera por dentro, si mi madre llora yo me muero. Siempre por mi, para lo bueno y para lo malo, siempre preocupada, llamándome cuando salgo por la noche, preocupándose si no como, pase lo que pase ella siempre está enseñándome a mirar al frente. En resumidas cuentas, mi madre para mi es lo más grande, y no necesito demostrarlo, porque yo muero por ella, porque la amo, amo a mi madre, mi mejor amiga, mi maestra, mi compañera y mi vida.

21 de febrero de 2013

Necesita distraerse, necesita no pensar.
No recordar, esos días, cada una de las lagrimas que cambió por sonrisas y ahora sabe que el ya no está aquí, y que se ha ido, para siempre, Peter Pan nunca vuelve, siempre deja sola a Wendy ante el peligro.
Prometió que no lo haría, que  no la dejaría pero lo ha vuelto a hacer, ahora ella solo es un montón de añicos  de su corazón, ni come, ni le interesa hablar, solo quiere olvidar y dormir, no se mueve de la cama porque nada más le alegrará el día. Deja que sus lagrimas corran a lo largo de su mejilla porque sabe que esa es una manera de castigarse por lo que hizo.
Quiere gritar, quiere que sus miedos se vayan y que Peter la proteja otra vez, pero Peter se ha marchado y nunca jamás volverá.

6 de febrero de 2013

Elisa.

Canción para Elisa

Son como pinchazos en la cabeza, la música no le ayuda a sentirse menos sola, ya nada le llena, ya nada puede hacerla sentir bien, cada día que abre los ojos, vuelve a ver su triste realidad, vuelve a secarse las lagrimas con la almohada y pone sus dos pies en el suelo para empezar un nuevo día, deseando volver a llegar a la cama y volver a cerrar sus ojos, dejando al acecho abiertas las puertas de su imaginación, dejando que los monstruos de sus pesadillas vuelvan a rondarla esta noche.

Sabe, por lo que le dicen, que esta gorda, que nunca podrá ser como las otras chicas, ella sueña con gorras planas, con tatuajes y con un cuerpo de modelo, pero se conforma con sus sudaderas y sus viejas deportivas, arregla su melena como puede para verse más mona, pero sabe que ni eso conseguirá hacer que dejen de acosarla sus compañeros, ni que maquille sus ojos y ponga color a sus mejillas hará que no la rehuyan chicos y chicas por su apariencia física, lo que no sabe es que realmente es perfecta como es, tiene una sonrisa bonita, unos ojos avellana redondos y un cuerpo como cualquier chica, delgada, pero ella quiere más, oculta su cuerpo bajo ropa ancha y vomita cada vez que come para ser aceptada en la sociedad.

Ella ama, ama al chico guapo de clase, que también es el más estúpido, pero para ella es el ideal, él no la mira, solo le habla para utilizarla y pedirle los deberes, pero con eso a ella le vale, sin embargo, su amigo, el que la apoya en cada crisis y cada lloro, el que la mira y se le parte el corazón, la quiere, la quiere como nunca ha querido a nadie, a él no le importa su cuerpo, ni su forma de vestir, él ama cuando ríe, cuando se enfada o cuando sueña, pero no le dice nada porque es feliz siendo su amigo.

Hoy ella está en el hospital, ha dejado que las pastillas que ha ingerido le hagan efecto en su cabeza, ha decidido marchar, dejarnos atrás, no volver a despertar, solo ha avisado a su amigo, solo quiere huir de los problemas y subir al cielo con los otros seres queridos que perdió al cabo de su vida, insistía en que podría salir de esa, pero nada podía hacerla sentir bien, nada podía hacer que dejara de llorar, ahora ella no responde, su cuerpo inconsciente late en una cama de la unidad de cuidados intensivos, su amigo llora, llora a su lado pidiéndole que vuelva, que no le deje solo diciéndole estas palabras:

"Sé que no lo has pasado bien, sé que has tenido problemas, despierta que te has quedado dormida, vuelve conmigo, no puedes dejarme solo, no te marches, yo, yo te quiero Elisa."

Pero ella no volverá ella desaparecerá dejando con su marcha llantos y lagrimas, nunca pensó que lo que realmente puede hacernos feliz en esta vida, está más cerca de lo que pensamos.

27 de enero de 2013

Lucha hasta que no te queden fuerzas.



Era una noche fría, de mucho aire y oscura, recuerdo perfectamente como a las once de la noche no podía verse un alma por la calle, solamente niebla acompañada de su fiel amiga la soledad, vagabundeaba solo por las calles en busca de dios sabe que o quien, esperando que sus letras llegaran a cada persona indicada después de su marcha, esperando solo y únicamente que el dolor cesara y que el aire se llevara sus lágrimas dejando su frío y gélido cuerpo erguido en mitad de la carretera. El corazón le latía cada vez más deprisa, al igual que sus miedos que avanzaban rápido como un deportivo en mitad de una carretera abandonada, en una de esas rutas que no aparecen en los mapas, derrapando y dejando atrás todos sus miedos, así se encontraba él.

Recordaba cada palabra de despedida de cada carta, cada ánimo que daba a sus seres queridos sin darse cuenta de lo que realmente planeaba, huía como un cobarde de los problemas, pedía al cielo y a las estrellas cada noche poder desatascar su mente, poder ver la luz al final del camino guiándole, pero esa luz no llegaban nunca, ya nada le motivaba, nada podía hacerle sentir bien, el alcohol no le servía para armonizar su mente, nada podía hacerle sentir bien. Solo pensaba en desaparecer, en dejar toda esa pena aparcada y ser un alma libre, ignoraba que otros rezaban por su alma, ignoraba el daño que iba a hacer al mundo si se iba, ignoraba que todos le necesitaban.

Quizás si hubiera luchado más. quizás si no se hubiera rendido ahora todo sería diferente, pero el mundo no esta echo para los quizás, ni para los a lo mejor, el presente hay que vivirlo, día tras día, luchando y descansando, recibiendo cada palo y levantándose, el futuro es un simple adelanto del presente que hoy en día podemos encontrarnos cuando abrimos los ojos, el futuro no llega, llega el presente, el pasado nos deja, con marcas de guerra, que nos hacen recordar una historia que contar, pero ante todo, el día a día es el que tiene que llenarnos, aprended, vivid, sed felices, pero no olvidéis luchar, ni abandonar. No tiréis la toalla, utilizadla para secaros y volver a luchar. Sé valiente y no dejes que te pisoteen. Solo así conseguirás llegar a lo más alto.

22 de enero de 2013

Maldita dulzura la suya.



He vuelto a recordar aquel tiempo en el que mi cerebro decidió desconectar de todo y pensar únicamente en negro, aquellos meses en los que realmente no quería levantarme y seguir adelante, dicen que las cosas siempre pasan por algo, ahora agradezco lo que me pasó aquel octubre de 2009, lo que me hizo encerrarme en mi casa durante tanto tiempo, yo era una niñata malcriada, sinvergüenza y maleducada sin ningún interés que no sea irme por ahí con mis amigas y sentirme importante, menuda mocosa de 14 años, pero sucedió algo, que me dolió, que me dejo ver que la vida es una constante lucha por sobrevivir, desconfié de mi sobra, desconfié de todo aquel que intentó ayudarme y me encerré en mi mundo a llorar. Hoy en día tengo 17 años, y después de todo aquello creo que por primera vez soy feliz realmente, ahora puedo ir con la cabeza bien alta sonriendo por las calles, porque no tengo miedo, porque sé que alguien me protege. Ahora me siento fuerte, me siento completa, sé que no puedo tener todo lo que me gustaría, pero he aprendido a luchar por todo lo que deseo, cuando todo pinta mal, siempre hay una solución, se acabó la oscuridad en mi vida, se acabó el deprimirse y llorar por las esquinas como un alma en pena. ¡YO QUIERO SER FELIZ!

Me he enamorado, ahora sueño, sonrío ahora realmente quiero salir a la calle y encontrarlo en el lugar más inesperado. El amor puede ser bonito, pero también puede ser muy duro, puede doler, puede hundirte y destrozarte poco a poco por dentro, pero, pensadlo bien, ¿Vais a dejar que alguien os haga sufrir en vuestra vida por amor? ¿Vais a permitirle a alguien el placer de que tu estés mal, de que cambies, de que no salgas, de que llores, de que dejes las cosas a mitad porque pierdes las ganas o el apetito? NO.
Yo no lo voy a permitir, y creo que si más gente pensara igual que yo las personas no tendrían miedo a enamorarse, a sentir, a descubrir lo bonito que es conocer a alguien, pasarse las noches soñando con alguien  y luego sonreír como un idiota al ver una de sus fotos, si la cosa no funciona, existe la amistad, cuesta mucho lo sé, pero no todo es negro, os lo digo yo, que sé de lo que hablo.

Supongo que el amor existe, el amor de nuestras vidas está ahí fuera, viviendo y soñando en como será cuando encuentre a su otra mitad, y eso vale para los jóvenes, para los mayores, para los niños, para los maduros, para cualquier edad. Creo que cuando encuentras al amor de tu vida no lo notas al principio, puede empezar como un juego, o con un golpe en mitad de la calle por ir distraído o por otra persona, pero NO IMPORTA como se han conocido, si no como ha sido de puro su amor, el uno por el otro. Cuánto han estado dispuestos a dar el uno por el otro, y sobretodo, no hay que planear las cosas, las cosas llegan solas, en un día de reyes, cuando más malo estés en cama o incluso en mitad de la cola del supermercado.

Con esto solo intento deciros, que la vida es bella, muy bella, sobretodo si tienes con quien compartirla, a quien besar antes de ir a dormir o a quien preparar el desayuno por las mañanas. El amor no duele, nosotros hacemos que duela permitiendo que nos hunda. Asique, queridos lectores, dejar que todo fluya, dice una canción que "Dejarse llevar suena demasiado bien".


















3 de enero de 2013

Mezcla de sentimientos.




Esos días en que ves todo negro son los que más me gustan, me acostumbrado a la oscuridad, a la música lenta, a estar sin tí y a dormir sola cada noche.
Cada día me doy más cuenta de que realmente no la necesito, ni a su manera de hacerme reir, ni a sus mimos cuando estoy mal, puedo levantarme yo sola de esta mierda, puedo salir de aqui sin ayuda, ya puedo volar, aunque me caiga, sí, pero nadie dijo que fuera fácil. Tengo todo lo que quise y sin embargo aún no he llenado ese vacio que tengo dentro, pero que más me da hoy, si no sé ni como ni con qué/quién he de llenarlo. Eso es lo de menos, mi madre siempre me enseñó a luchar, a no dejarme caer, a ser una niña fuerte y decía que algún día ese esfuerzo sería recompensado. Hoy pido mi recompensa no quiero seguir luchando por sentirme mejor, si ya me da igual como me sienta ya no tiene sentido que luche y me deje la piel en cada uno de mis inmaduros pasos por ese sendero al que el resto del mundo llama "vida". ¿Qué sentido tiene la vida joder? Naces, consigues andar, te caes millones de veces y te ayudan a levantarte, vas al colegio y comienzas a aprender cosas que necesitarás obviamente, te meten en el instituto y ahí todo se hace más difícil pero sigues luchando por aprender y labrarte un futuro para mantenerte y vivir de un salario mínimo en un trabajo de mierda, pero siempre y cuando termines tu carrera, tu master o una licenciatura y encuentres un trabajo, trabajas dejandote el lomo hasta los 65 o más, alimentando una familia, procurando que no cometan los mismos errores que cometiste tú, pero has de soportar que tus hijos adolescentes te llamen pesado/a por sobrepotegerlos, al final de ese sendero empiezas a encontrarte mal, te tienes que tomar x pastillas al día, siempre y cuando no te olvides de ellas por eso del Alzheimer, y cuando ya te despides entre lagrimas de tus seres queridos sin saber si quiera que te espera a ti o a ellos, mueres.¿ Y YA ESTÁ?¿ Para eso nace la gente?.
Oh, perdonad si soy una cría estúpida e inmadura que no sabe nada de la vida, pero esa es mi opinión, alomejor cuando lo viva no pienso igual, pero vamos, si he visto el vaso medio vacio durante 17 años dudo que dentro de otros 17 todo sea color de rosa.
OJO, tampoco digo que todo el mundo ha de morir y que no debemos traer más gente al mundo, pero pienso que si todo fuera mejor, o más fácil la gente sería más feliz. Mi madre dormiría más tranquila si no hubiera tanta mala gente de noche que bebe y viola, se pega o no se controla, si no hubieran tios ofreciendo drogas a chiquillos/as  con otros fines que dejar que lo pasen bien con esa mierda. Los que han acabado una carrera vivirían mejor si para trabajar en vez de pedir experiencia como primer requisito, dieran oportunidad de tenerla a los recien graduados. Los matrimonios se romperían menos si no hubiera tanta crisis por culpa de peces gordos como los políticos que se lavan las manos mientras se quedan con el dinero y por tanto esos matrimonios no discutirían cada dos por tres por el agobio de ver que no llegas a fin de mes, que no puedes alimentar a tu familia o que no tienes dinero ni para hacerles un mísero regalo de Papa noel. Pero no, yo soy una loca que no sabe nada, un insignificante punto en la ciudad, yo no puedo hacer ni cambiar nada porque yo sola no conseguiré nada, pero eso que más dá si yo seguiré en la oscuridad de esta habitación donde nada podrá hacerme daño mientras yo me hago más fuerte.