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11 de diciembre de 2013

Lo más bonito de mi vida.


Hoy quiero dedicarle esta entrada a él.
A ese niño al que comencé a querer antes de que naciera. A ese niño que meses antes de que viniera al mundo ya me preguntaba como sería jugar con él, verle sonreír o escuchar como me llama.
Hoy en día tiene 2 añitos, aún es muy pequeño, pero ya se ha llevado todo mi corazón. Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que le vi la carita cuando salió con su mamá y se dejo ver por primera vez. Recuerdo cuando le tuve en mis brazos por primera vez siendo tan pequeñito, y la cara de tonta que se me ponía cuando le sujetaba, tan pequeñito, tan indefenso y a la vez tan protegido por mi desde el mismo día en que le vi.

Recuerdo también coger su manita, y que apriete mi dedo con su manita. Sus lloros a las tantas de la mañana reclamando un biberón, la primera vez que le vi al llegar del hospital en su casa en el sofá dormidito tan chiquitin. Como no olvidar cuando le ayudaba a caminar, y aun tropezaba, cuando le salieron sus dos dientecitos y no hacía más que sonreírnos a todos enseñándolos. Levantarme a las 4 de la tarde o las 5 a prepararle un biberón y dárselo mientras todos duermen y ver su carita medio dormido y con lágrimas en los ojos.

Y la primera vez que me llamo tata, luego teta y así se ha quedado. Escuchar a mi sobrino llamarme cuando se despierta, cuando quiere jugar o cuando quiere contarme algo y no encuentra las palabras por que no da una todavía me hace morir de amor.

Momentos como esos que aunque hayan pasado en dos años para mi son muchos todavía, tener la oportunidad de verle crecer y poder hacerlo a su lado, de ver como se equivoca y sigue adelante fuerte como su padre y como su madre. Creo que no podrían haberle tocado padres mejores, su padre es todo fuerza, el siempre ha sido fuerte, ha afrontado todos los obstáculos que se le han puesto por delante y ha salido con una sonrisa, su padre es el que me ha dicho siempre que no pasaba nada y me ha ayudado a levantarme y superar los golpes de la vida. Su padre es mi hermano, pero también es mi segundo padre, aunque ya os he hablado de el. En cambio su madre es calma, su madre es dulzura, como un soplo de aire en mitad del desierto, siempre tiene unas palabras de animo para ti, desde el primer momento se hizo más que una cuñada, una confidente a la que contarle quien es el chico que me gusta o cotillear ambas de algún tema sin importancia. Ella también es fuerte, y ha apoyado siempre a mi hermano con sus ideas, eso dice mucho de una persona, por eso ella tampoco es una simple cuñada, ella es como la hermana que nunca tuve. Y me alegro de que ellos dos sean los padres de ese renacuajo al que adoro por encima de cualquier cosa.

Y sé que aun eres pequeño para entender todo esto Yeray pero quiero que sepas algo, la vida te va a poner retos, obstáculos, problemas y miles de buenos y malos momentos, vas a caerte 10 veces, pero 100 te vas a levantar, vas a aprender que sin amor todos los besos son el mismo, vas a escuchar problemas, historias y cuentos que te harán ver la vida de la manera que quieras, también sentirás emociones, dolor, alegría y miedo en algún momento de tu vida. Cuando estés sorprendido, triste, eufórico o aterrorizado tu tía estará ahí para darte su mano y seguir caminando contigo. Cuando tengas un problema yo te ayudaré a buscar soluciones para arreglarlo, cuando te hagas preguntas buscaremos la respuesta a ellas, cuando sientas curiosidad iremos a explorar nuevos mundos llenos de magia y cuando te hagas mayor, y pienses en chicas, en discotecas y dejes de estudiar será tu tía la que te pegue un capón y te enseñe las consecuencias de lo que quieres hacer.

Te contaré cuentos cuando no puedas dormir, curaré tus dolores de tripa con sana sanita, curare tus rodillas peladas de jugar en la calle y te ayudaré con tus deberes cuando creas que algo es imposible y no puedas más. Te enseñaré a ser tolerante, amigo de tus amigos y educado con las personas mayores, que los cuentos de hadas y de disney no pasarán en la vida real y que si quieres ser alguien tienes que trabajar duro como tus padres han hecho hasta ahora.

Y dicho esto, intentaré que siempre mantengas una sonrisa en la cara, que las lagrimas no corran por tus mejillas y que consigas todos tus sueños pequeño mio.
A cambio yo, no te pediré nada, solo que me des tiempo, paciencia y un poquito de amor.

Te quiero Yeray, te quise desde el primer momento en que supe que vendrías y te querré hasta el último día que pase junto a ti.

Tu tía, que te quiere más que a nada en este mundo.








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