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9 de abril de 2014

Goodnight and joy be with you all.

Ed Sheeran - The parting glass

Siento la sangre correr por mis venas, esta vez más despacio, yazgo en este camastro sin fuerzas para mover mis dedos y sentir que ellos al menos se pueden mover. Mis piernas se duermen y no puedo moverme, mi respiración se relaja y ya no siento las pulsaciones de este corazón que me ha acompañado durante tanto tiempo. Mi cabeza redacta mi ultimo deseo antes de cerrar los ojos para siempre, debo de pensar bien que cual quiero que sea mi última voluntad. Han pasado horas desde que he sido encerrada en esta triste y lúgubre habitación del hospital. Los médicos dicen que no me queda tiempo, que en menos de 24h dejaré para siempre este planeta, el cual ha visto guerras, catástrofes, atentados, inundaciones, incendios, accidentes, lágrimas y sonrisas. Yo no quiero morir, no quiero dejar solos a mis padres ni a mis hermanos. No puedo irme sin verles sonreír una vez más. Les he provocado tanto dolor al largo de estos años que ya no me quedan lágrimas para llorar, les he tratado mal, les he apartado de mi igual que hice con mis buenas amistades, todo por estar sola, por no llevarme conmigo al inframundo a alguien inocente.He pecado, he blasfemado, he deseado cosas inimaginables y ahora, cuando me quedan escasos minutos de vida me arrepiento. No quiero que lloréis por mi, no quiero que os sintáis culpables. Oigo voces lejanas que me invitan a descansar la vista y dormir un poquito más, pero no quiero dormirme, no quiero dejarles aquí por que sé que cuando cierre los ojos no los volveré a abrir. Siento las vendas en mi cabeza tapando esas heridas que yo misma provoqué, siento como mis astilladas costillas se me clavan en los pulmones dificultando más todavía mi respiración. No han dejado a nadie que entre a acompañarme, a hacerme compañía en esta mi última noche. Ojala pudiera sentir otra vez el dulce tacto de mi madre, acariciando mis mejillas y animándome con lágrimas en los ojos a salir de esta horrible pesadilla. O la cálida voz de mi padre apartando de mi el miedo a morir con suaves y meditadas palabras. Puedo ver a mi hermano al otro lado del cristal echo polvo, ha pasado días y noches al otro lado de ese horrible cristal vigilándome. Ojala pudiera hablar con el por última vez, decirle que cuide de mi sobrino y que no le permita meterse en la misma mierda en la que yo entré siendo una inconsciente adolescente. Sé que me merezco todo esto que me está ocurriendo, sé que es una manera de pagar a toda esa gente a la que hice daño alguna vez.
Mis manos también se han dormido y mi voz ya no sale de mi boca debido a esos tubos que tengo que me ayudan a seguir con vida. Sólo quisiera pedir que acaben con este sufrimiento. Dar las gracias a mi familia por estar conmigo en los buenos y malos momentos. Dar las gracias a mis amigos por insistir en seguir a mi lado cuando los intenté apartar. Han dejado entrar a mis padres y a mi hermano, con un rápido gesto de despedida saco el tubo de mi boca y les digo: "Buenas noches a todos vosotros, no os olvidaré nunca."
Cerré mis ojos, el cansancio pudo conmigo y me deje llevar por esa blanca luz.

Algo inesperado me vuelve a la vida, alguien me reanima, no me dejan irme todavía.
3 meses después aquí estoy, es el primer día que llego a casa, me han dado el alta. Ya estoy casi curada, y la cara de alegría de mi familia es una gran ayuda para mi recuperación."


Con esta pequeña historia queridos lectores solo intento que os deis cuenta de que hasta el más enfermo si se aferra a la vida puede conseguir sobrevivir, nunca os deis por vencidos, siempre hay otra salida, no os rindáis y luchad por lo que realmente deseáis.



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