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10 de noviembre de 2012

La soledad comienza

A veces, cuando llega la noche, es cuando más miedo tengo, estoy sola, no quiero que nadie sepa lo que mi mente oculta pero a la vez quiero contarlo, quiero opinión, quiero desahogarme, pero quien sabe, quizás alomejor así es como mejor estoy, tengo mi música, con eso me basta, tengo mis recuerdos, tanto los que me agonizan como los que me hacen sonreír. Cierro los ojos y aparece ella, abrazándome y haciéndome sentir bien, pero luego abro los ojos y ella desaparece a la misma vez que viene a pasos agigantados la soledad. Dicen que estas mejor solo que mal acompañado, pero si al compañía es buena no importa el resto. Cada día veo todo más negro, cada día es más difícil respirar en el habitáculo en el que convivo, y no hablo de mi dormitorio, si no de este mundo de mierda, cada año perdemos a alguien que amamos y sinceramente no creo que pueda aguantar mucho así, cuando todo se torna oscuro, cuando crees que es de noche y no hay salida en ningún callejón de tu mente, cuando intentas evadirte de tus sentimientos, ahí es cuando te das cuenta de que acabas de abrir los ojos, que son las 7 de la mañana y que tienes que prepararte para luchar un día más. Se desvanecen las ilusiones de pensar que podrás quedarte en la cama y no salir de ahí, pero algo o alguien, ya sea la hora o la alarma de tu móvil te recuerdan que estas vivo, que no puedes rendirte tan fácilmente, cuanto más duermes, más cansado estás y mas sueño tienes, pero si no duermes también estás cansado, alomejor estas cansado de esta vida, alomejor ha llegado la hora de dejar de luchar contra ti mismo, pero no puedes permitírtelo. No puedes dejar de ser quien eres para ser un alma en pena, pero cuando menos te das cuenta una mañana de estas, te diriges al espejo arrastrando los pies, con legañas en los ojos y el pelo alborotado, te miras, esperando ver que estás diferente, que eres como en tus sueños o directamente que no te reflejas en el espejo esperando estar muerto, pero ahí es cuando te miras y ves en lo que te has convertido, tienes ojeras, los ojos cansados, tu sonrisa ya es solo un recuerdo, pues no hay nada en tu cara que pueda hacer pensar que eres feliz, eres un alma en pena, has fracasado y tus problemas han podido contigo. Ahí es cuando comienzas a pensar en el por qué, como has llegado a ese punto, que puedes hacer para remediarlo y en que has fallado, analizas cada simple instante desde que comenzaste a sentirte mal, a sentir que tu carga era más pesada de lo que podías imaginarla. Lo estás perdiendo todo, poco a poco ya no tienes amigos, los has perdido por encerrarte en tu casa sin salir, no tienes familiares, todos faltaron, no tienes pareja, solo tienes trabajo, trabajo acumulado. Un trabajo en el que ganas una mierda, en el que te dejas la piel haciendo horas extras mal cobradas solo para poder llegar a fin de mes ahogándote con la soga de las deudas. Entonces te dejas caer en el sofá, rendido, entras en un bucle en el que te repites una y otra vez que hiciste mal para llegar a ese extremo, no quieres intentar que todo sea normal, no quieres volver a recuperara tus amigos porque simplemente te has acostumbrado a vivir solo, pero dicen que "Todo estará bien al final, y si no está bien, no es el final" Asique lucha, lucha por lo que quieres y nunca te rindas por nada, piensa que si estas en ese mundo es porque tienes algo que hacer y que tu hora no ha llegado, sé fuerte, aunque te dejes la piel en ello y sobretodo, no busques cosas que no existen, como el amor verdadero, ser millonario por un cupón de la once o resucitar a quien perdiste para recuperar el tiempo perdido. Vive el día a día y no dejes que nadie te coma, porque NADIE es mejor o peor que tú.

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